KOLORE GUZTIAK

El fenómeno de la migración de los menores extranjeros no acompañados se hace más evidente en nuestro territorio desde finales de los ’90, su presencia se evidenciará a medida que van pasando los años.
Impulsados por la necesidad y falta de expectativas en sus países de origen y, atraídos por la posibilidad de alcanzar un bienestar mayor, cada vez más menores arriesgan su vida cruzando la frontera, ante la imposibilidad de migrar legalmente.